La pijas grandes siempre fueron mis predilectas y esta vez no me iba a achicar. Sergio, un viejo amigovio mío, que supo darme terribles cojidas, me conectó con un amigo suyo que gustaba de transformistas, pero que tenía una dotación, es decir un choto, de dimensiones fuera de lo común.
Esta es una categoría que no me llama mucho la atención, pero en mi afán de leer el mayor número posibles de relatos y por ser la última categoría que me faltaba por leer le ha tocado el turno, y no he querido pasar sin leerla, y sin que sepas que hoy día 16 de Julio de 2.007, he leído y valorado este relato, el que ha resultado simplemente entretenido.
Aldana, no me canso de leerte, me estoy matando a pajas por vos. No tengo semejante pija, pero con gusto te ensartaría mis 20 cm hasta la garganta.
Mis acabadas por vos.