Mi hermana estaba de rodillas chupandole el pene a uno de los muchachos de la mesa en la que habia estado, volvi a sentir lo mismo que antes, celos, coraje, rabia... pero no hice nada.
Es un relato maravilloso que merece que nos cuentes más acerca de esa diosa que tienes por hermana, gracias por esos detalles que hicieron tuviera una y mil erecciones