Una chica viaja de España a Chile a una conferencia con su padre. Allí es perseguida por un desconocido que la fotografía a escondidas con su cámara y luego le enseña las fotos en la intimidad...
Un chileno, genial. Has probado las vergas de mi país y te juro que jamás lo olvidarás. La galantería te seduce, sus palabras te envuelven y la pasión de sus besos te atrapan. Vuelve cuando quieras, siempre encontrarás a un potro con tremenda verga, que te entregue el más exquisito placer. Cariños para ti
La verdad es que en líneas generales el relato me ha gustado, tiene las características narrativas de esta autora, dirigida a ofrecer al lector una historia de infidelidad en la que pone en primer plano la transición de una chica sencilla, aparentemente enamorada de su novio, hacia una pasión por un casi desconocido, transición que en cuanto al carácter y "enamoramiento" de ella funcionó con suficiencia. Hay un par de cosas que no quiero dejar de mencionar porque creo que reducen la bondad de la historia, una la circunstancia que produce el viaje a Chile de la protagonista, cuanto menos curioso que madre e hija acompañen al padre en un viaje así, pero sobretodo que se traguen todas sus conferencias, y otra una escasa atención en las emociones de la protagonista respecto a su novio dejado en España, algo que desluce el papel de la infidelidad en el texto. De todos modos la lectura ha sido francamente agradable.
Este es uno de los mejores relatos de Lydia. La delicadeza con que relata cada situación con su afortunado y casual amigo fotógrafo, lo hacen sentir a una, envidia por la protagonista, los momentos de pasión retenida que le hace pasar a ella hacen un final explosivo e incontenible. La redacción es admirable y su lectura atrapante, no tiene desperdicio alguno.
Todos sus relatos están escritos del mismo modo, con categoría y llenos del morbo que tenemos escondido nosotras, las mujeres, que sabemos valorar nuestras condiciones humanas.