Una joven aspirante a actriz acepta un papel en una obra de teatro con un actor consagrado. No sospecha el éxito que tendrá, ni el esfuerzo que le costará.
estaba en el trabajo, colocando las cajas en las estanterías de la sección de congelados, cuando noté que una mano se metía por debajo de la falda del uniforme y me tocaba el culo.
Cuando quise reaccionar su lengua estaba recorriendo mi boca y la mano con la que se había acariciado estaba acariciando mi concha empapada y ardiente, deseosa de ser penetrada salvajemente...
Para aumentar su excitación le leía los comentarios que escribían los hombres y ella se estremecía al sentirse deseada por otros hombres, al imaginar los comentarios morbosos que le escribirían y hasta pensar en el tipo de proposiciones que le harían...