Aquel intruso inhumano, de plástico e inanimado entraba dentro de mi, Separaba la joven piel de mi entrepierna, aprovechaba la presencia de mis jugos íntimos para minimizar la resistencia
Comencé deslizándolo suavemente por mis muslos, lo cual me estremeció un poco y comenzó a generarme una erección. Después, lentamente, acaricie mis testículos, aprisionándolos suavemente.
De pronto tuve la eyaculación más intensa y voluminosa que jamás había tenido. Nunca había visto tanto semen salir de mi cuerpo, fueron varios bombeos, uno tras otro, todos deliciosamente placenteros.
Hace unos días platicando con mi amante, me contó sobre un ejercicio de origami… erótico. Al principio me reí, no me lo hubiera imaginado, pero me enseñó la forma de hacer una verga doblando y enrollando apropiadamente...
Después de que se entero que su novia se había masturbado en la oficina la idea no paro de darle vueltas en la casa, las imágenes le torturaban y empezó a desear mirarle como lo hacía, hasta que un buen día se lo propuso y su deseo se cumplió.
Vivo sola en mi apartamento, mi nombre Vanesa y me gusta andar desnuda, sintiendo mi cuerpo libre, sin complicaciones, me parece muy excitante andar suelta, sintiendo el roce de mis piernas.