Historia basada en una aventura real que me sucedió hace unos años. Relato de la primera follada impresionante con mi vecina madurita que llevaba años sin comerse una buena polla.
Un fin de semana de relax programado, un hotel en temporada baja repleto de jubilados alemanes y la tranquilidad y el relax se van a tomar por el culo.
Carlos, un joven de veinticinco años, descubre que su jefa, Ana, una mujer madura, ordenada, fría y distante no es lo que parece y que guarda secretos inconfesables en el extremo más recondito del archivo dónde trabjan ambos.
Después de lo que escuché en los baños de caballeros del salón llegué bien caliente a la oficina y Luis no me pudo quitar las ganas, mi marido tampoco, hasta el día siguiente que llegó el jovencito a dejar mis tangas que le había comprado a su madre....